Agobio, estrés, prisas… todos ellos son síntomas de que la EBAU se acerca; un punto de inflexión en la vida académica de los estudiantes ya que de ella depende a qué universidad y carreras tendrán posibilidad de acceder. Para realizar los exámenes de la mejor forma posible, la preparación es vital, y en el caso de Matemáticas, escoger adecuadamente la calculadora puede significar una diferencia clave a la hora de afrontar problemas de matrices o derivadas.

Lo que dice la ley

Lo más importante a tener en cuenta en este aspecto es la legislación; las reglas que caracterizan los exámenes EBAU de cada comunidad autónoma son diferentes. Esto significa que no todos los alumnos pueden utilizar el mismo tipo de calculadoras científicas, sino que depende de las restricciones impuestas en los exámenes de su comunidad. Las calculadoras CASIO se adaptan a ellas. Resumimos sus características para que todos aquellos alumnos interesados tengan claro cuáles están permitidas en sus exámenes y cuáles quedan excluidas.

La gama más básica de calculadoras científicas es la FX-82MS, que recientemente ha sacado una segunda edición. Incluye únicamente las funciones esenciales y, por lo tanto, está permitida en todas las comunidades.

Le siguen los modelos Classwiz FX-82SPXII, que cuenta con dos modalidades cuya diferencia es la fuente energética: existe la versión con pila y la versión con pila y panel solar. Lo que diferencia a esta calculadora de la FX-82MS es su menú de iconos, las teclas verificar y preanswer y, por último y más importante, la función de factorizar.

La siguiente gama la completan la Classwiz FX-570SPXII y la Classwiz FX-991SPXII, cuya diferencia vuelve a ser que la 991 no solo funciona con pilas sino que cuenta también con panel solar. Tienen múltiples funciones que las diferencian drásticamente de las FX-82SPXII, entre las que destacan: integrales definidas, derivadas en un punto, resolución de ecuaciones (nivel Bachillerato), realización de operaciones con matrices y cálculo de determinantes.

También gráficas

A partir de la FX-CG50, existe un salto considerable en cuanto a funciones se refiere. Lo que diferencia a este modelo de todos los anteriores es que es gráfica, programable y puede guardar información. Esto último la excluiría de prácticamente todos los exámenes de selectividad, de no ser porque cuenta con un modo examen perfectamente perceptible por el examinador, ya que la pantalla se rodea de un borde de color verde. Cuando está en modo examen, no se puede acceder a los programas ni a la memoria, por lo que no deja espacio para las ‘chuletillas’.

Por último, la Classpad FX-CP400 es el modelo más completo y moderno de todos. Esta calculadora, a diferencia de la anterior, hace operaciones algebraicas y con polinomios, factoriza, simplifica integrales indefinidas, derivadas… Respecto a geometría, cuenta con todas las funciones necesarias.

Una vez conocidas todas las características y diferencias entre los distintos modelos, solo queda revisar las restricciones de la comunidad en la que se realiza el examen y elegir la mejor calculadora posible. Cuantas más funciones pueda tener, una mayor ayuda supondrá para el estudiante, que se traduce en una agilización de los procesos matemáticos más tediosos. Podéis averiguar más sobre este tema en este vídeo, que explica de forma muy ilustrativa qué tipo de restricciones existen y las diferencias entre las distintas calculadoras.