Pedro Antonio Martínez es ganador del premio EDUCA al Mejor Docente de Secundaria-Bachiller (2018) y Doctor en Matemáticas y Aplicaciones Científico-Técnicas. Actualmente ejerce como profesor en Valencia y ha encontrado, en los números, su inspiración. En esta entrevista habla sobre cómo nació su pasión por esta materia y ofrece su visión sobre sus proyectos y metodologías. Puedes leer la primera parte de la entrevista aquí (enlace).

Mates y cómics, ¿se llevan bien? ¿Cómo surgió el proyecto?

Ya lo creo. Se llevan muy bien. El cómic supone una herramienta didáctica de increíble potencial. De hecho, creo que todavía no he podido explotar este potencial en su totalidad y ya estoy trabajando en cómo mejorar su uso. El cómic, por sus características visuales, dinámicas, emocionales y rítmicas (entre otras), ayuda a que el aprendizaje conecte de alguna forma con el alumnado, facilitando en muchos casos la comprensión de conceptos, en este caso, matemáticos.

La idea de utilizar el cómic en el aula para el aprendizaje de las matemáticas es algo que llevaba gestando en mi cabeza desde que inicié mis estudios universitarios. Dada mi afición al manga, mientras cursaba la licenciatura en matemáticas, pensé que sería genial poder aprender los cimientos básicos de las matemáticas mediante un cómic. Durante aquellos años fui diseñando la narrativa en mi cabeza hasta que cuando inicié mi trayectoria docente decidí darle forma sobre el papel. Así fue como nació Mathland, un manga que cuenta la historia de un joven estudiante de secundaria que un buen día, sin saber cómo, despierta en un mundo matemágico. Durante su aventura conocerá a un grupo de personajes “matemorfos” que le ayudarán a encontrar su camino de vuelta a casa. A lo largo del cómic se trabajan progresivamente estos cimientos matemáticos que mencionaba.

Me ha proporcionado un gran crecimiento personal y profesional. No deja de darme satisfacciones y nuevas ideas. Ahora he empezado a combinar Mathland con herramientas digitales y con las redes sociales. Es curioso ver cómo a través de mis personajes (con quien se sienten muy familiarizados) puedo llegar a trasmitir ideas matemáticas a mi alumnado usando sencillas viñetas.

Con este tipo de aprendizaje, ¿cómo evalúas?

Evidentemente, al plantear una dinámica de aprendizaje más compleja se requieren de herramientas de evaluación diferentes. No podemos basar exclusivamente la evaluación del aprendizaje del alumnado en exámenes o pruebas individuales escritas (con un mayor porcentaje en la calificación)

Se trata de disponer de herramientas más variadas para contemplar una evaluación más enriquecida. Al trabajar mediante aprendizaje cooperativo, mi acción es mayoritariamente la de guía o consejero del aprendizaje. Articulo la clase para que el aprendizaje surja por descubrimiento en la mayoría de las ocasiones. Ello me permite supervisar con más detalle el trabajo individual diario y del equipo.

Además, según las circunstancias, hacemos uso de rúbricas, portfolios, trabajos cooperativos e individuales, exposiciones, Breakout Edu, diarios cooperativos, autoevaluaciones, debates o tertulias dialógicas para obtener información sobre la evolución del aprendizaje del alumnado. Se trata de hacer una evaluación más completa que no sólo esté focalizada en los contenidos matemáticos, sino que también tenga en cuenta la convivencia, la iniciativa, la reflexión, el trabajo en equipo, la empatía, la igualdad, el respeto y las competencias.

¿Qué es el Efecto aula?

Llamo “Efecto aula” al efecto que causa el entorno de aprendizaje en el propio aprendizaje. Antes mencionaba la tríada alumnado-objetivo-docente pero lo cierto es que no está completa sin tener en cuenta el espacio físico y emocional que los envuelve. El hecho de crear un entorno cálido o cómodo en el aula ayuda a que el aprendizaje supere el filtro emocional y llegue a buen puerto.

Cuando preparo actividades para mis clases, leo artículos sobre didáctica o dibujo mis viñetas, necesito un entorno físico y anímico determinado que me ayude a sentirme cómodo y donde la compresión, el trabajo o las ideas fluyan. Al igual que me pasa a mí, le pasa al resto de personas. Así pues, nuestro alumnado no es menos. Considero, que el aula o espacios de aprendizaje deben ser algo que ellos mismos creen, decoren, conviertan o transformen. Por ello, cuando dispongo de aulas materia en el centro, promuevo la modificación, decoración y cambio del espacio. Es fundamental entrar en el aula con ganas de estar en ella y aunque la apariencia del espacio no lo es todo, sí es cierto que ayuda el hecho de encontrar un entorno cálido y personalizado en lugar de un espacio común, aséptico e inmutable.

¿En qué consisten las lecturas dialógicas que realizáis en el centro?

Las tertulias dialógicas científico-literarias que llevamos a cabo dentro del proyecto Emocionar con Matemáticas nos ayudan no sólo a trabajar la competencia matemática, la lingüística y la argumentación sino también a potenciar el acercamiento directo del alumnado (sin distinción de edad, género, cultura o capacidad) a la cultura universal y al conocimiento científico.

La dinámica de las tertulias (que realizamos con una periodicidad semanal o quincenal en función de las necesidades) está dividida en dos fases:

FASE 1: En casa

  1. El alumnado realiza una lectura activa de un capítulo de libro, texto, documento o artículo científico propuesto.
  2. Cada alumno o alumna subrayará al menos un párrafo de su elección y realizará las anotaciones o indagaciones que considere necesarias con el objetivo de verbalizar posteriormente sus impresiones, dudas, conclusiones, etc. frente al resto de participantes.

FASE 2: En el aula

  1. Los participantes nos disponemos formando un círculo inteligente.
  2. Se le asigna a un alumno/a el rol de moderador/a para gestionar el turno de palabra.
  3. Durante la tertulia, solamente se leerá una vez un mismo párrafo y no se repetirán los argumentos de otros compañeros o compañeras.
  4. Se respetará tanto el turno de palabra como las opiniones e intervenciones de los demás sobre el texto trabajado, escuchando a todos los compañeros/as. No se trata de crear debate ni convencer al resto.
  5. Todos los participantes (alumnado, docentes, invitados/as) son iguales. Las intervenciones son horizontales. Toda opinión o comentario es igual de importante.

Un elemento característico de nuestras tertulias es que en ellas asisten, como participantes invitados, antiguos maestros/as del colegio, de cursos anteriores, personalidades de la localidad, etc. De esta forma, las tertulias se convierten también en un encuentro emocionante y emocional que ayuda a fomentar la implicación en la actividad.

Entre los objetivos que nos planteamos con las tertulias cabe destacar:

  • Leer y crear sentido a partir de un texto. Fomentar la comprensión lectora.
  • Educar en la lectura reflexiva y crítica.
  • Potenciar la habilidad lógico-argumentativa del alumnado y la escucha activa
  • Favorecer la inclusión activa del alumnado en la sociedad de la información.
  • Mejorar la cohesión de la clase con la finalidad de facilitar el trabajo cooperativo del aula en el que se fundamenta el proyecto.
  • Participar activamente a la hora de expresar ideas y puntos de vista, así como aprender a respetar las opiniones expresadas por otros.
  • Comprender la ubicuidad y aplicación de las matemáticas en cualquier ámbito de la ciencia y la sociedad.
  • Contribuir al desarrollo competencial del alumnado.
  • Promover la colaboración y participación de las familias y otros miembros de la comunidad educativa en las actividades.