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Del cálculo al razonamiento: ideas prácticas para usar la calculadora en primaria

Francisco Blas Navarro, maestro de Educación Primaria, nos muestra en este taller distintas propuestas que favorecen la exploración, el descubrimiento de patrones y el desarrollo del pensamiento matemático del alumnado.

En algunas aulas la calculadora todavía se asocia únicamente a «obtener un resultado» y no a las oportunidades de aprendizaje. En el taller “La calculadora como aliada en el aprendizaje matemático en Primaria” de Francisco Navarro para CASIO Educación vemos como pone esa idea del revés y muestra, con propuestas listas para llevar al aula, cómo la calculadora puede convertirse en una de las herramientas más potentes para desarrollar el sentido numérico, el razonamiento y el pensamiento matemático del alumnado de Educación Primaria.

La calculadora como herramienta democratizadora

El punto de partida del taller es un cambio de mirada. El currículo de primaria promueve el uso de herramientas tecnológicas para investigar, representar información, analizar datos y construir un aprendizaje más competencial. 

Ahí es donde la calculadora cobra sentido convirtiéndose en un recurso que permite dedicar menos tiempo al cálculo mecánico (cuando este ha dejado de ser el objetivo) para centrar la atención en lo que de verdad queremos desarrollar: estimar, validar, comprobar si una respuesta tiene sentido, descubrir patrones y regularidades, establecer relaciones entre números y argumentar procedimientos.

Entre sus ejemplos, Navarro lo ilustra con un ejemplo cotidiano:

En la resolución de problemas, muchas veces la única barrera es un error de cálculo. Al liberar esa carga con la calculadora, más alumnado puede acceder a la parte importante, que es comprender el problema y saber responderlo.” 

La calculadora es una herramienta democratizadora del aprendizaje, ya que, igual que usamos una regla para medir o un transportador para los ángulos, la calculadora abre la puerta a la investigación y el razonamiento para todos.

Las actividades que siguen están pensadas para la CASIO fx-55 PLUS, el modelo diseñado para primaria, y aprovechan funciones tan características como el factor constante o la división con resto.

Series y factor constante

Una de las primeras propuestas trabaja las series numéricas apoyándose en el factor constante de la calculadora. Basta con marcar el número de partida, pulsar la orden (por ejemplo, «+2») y, a cada pulsación del igual, la calculadora avanza sola: 2, 4, 6, 8… La misma mecánica sirve para contar de cinco en cinco, para series regresivas (de 100 hacia atrás, de diez en diez o de uno en uno) y para conectar con los múltiplos y las tablas.

Combinada con una tabla del cien o con material manipulativo como las regletas, la actividad invita a preguntar y observar: ¿qué tienen en común los números al ir de dos en dos? Aparece así la regularidad de las terminaciones (0, 2, 4, 6, 8), una buena ocasión para introducir con rigor la idea de número par, el que se puede dividir en dos partes iguales, frente a la simple pista de la cifra final.

Retos de cálculo y razonamiento

El taller encadena varios juegos que añaden razonamiento y admiten varias soluciones, respetando la forma de pensar de cada niño y niña:

  • La ruta secreta. Con tres dígitos del 1 al 9, y sin repetir, hay que llegar a un número dado (15, 18…). La calculadora valida al instante y, al subir la exigencia (no repetir cifras entre intentos), obliga a planificar antes de probar.
  • El factor perdido. La misma idea aplicada a la multiplicación: «3 por un número que dé 15», «7 por un número que dé 56». Una forma lúdica de repasar y afianzar las tablas.
  • Adivina el número. Se busca un número que, multiplicado por 5 y sumándole 23, dé 43. Además del ensayo y error, emerge la operación inversa (deshacer los pasos: restar y luego dividir), una vía natural para conectar operaciones y preparar el terreno del álgebra en el tercer ciclo.
  • Llegar al cero. Partiendo de un número (300, 284…), y usando solo dígitos del 1 al 9 y las cuatro operaciones, hay que alcanzar el cero en un máximo de pasos. Se puede retar al grupo a conseguirlo en menos movimientos, lo que pone en juego la divisibilidad y el cálculo mental.

Dar sentido al resultado

Otra línea de trabajo, poco habitual en las aulas, es la estimación. “La propuesta es sencilla: ante una suma, resta, multiplicación o división que en la vida real todos resolveríamos con calculadora, primero se estima redondeando a la unidad seguida de ceros (cuantos más ceros, más rápido el cálculo mental) y después se calcula el resultado exacto con la calculadora.”, nos explica Navarro.

Lo interesante llega al analizar la estimación: ¿ha sido por exceso o por defecto? ¿Por cuánto? Al calcular «estimación − exacto» aparecen de forma natural los números negativos, que se pueden contextualizar (por ejemplo, como una deuda) en el tercer ciclo. La calculadora también ayuda a validar: si la estimación y el exacto quedan muy lejos, es señal de que algo ha fallado al teclear. La calculadora ayuda a que el alumnado razone sobre el proceso y resultados.

La división y el análisis del resto

El taller reserva un lugar especial a la división con resto, una función que la fx-55 PLUS muestra directamente en lugar de dar solo el decimal. Con contextos cercanos (como repartir litros en garrafas o jarras) el resto deja de ser un número suelto y se convierte en una oportunidad para conectar fracciones, decimales, porcentajes y números mixtos.

Por ejemplo, 29 entre 5 da 5 y resto 4: cinco garrafas llenas y cuatro quintos de la siguiente; ese 4/5 es el 0,8 que muestra el cálculo decimal y el 80 % de la última garrafa. Interpretar el resto, representarlo gráficamente y expresarlo de varias formas es, según Navarro, mucho más rico que la ficha de dividir «por dividir».

La sesión cierra con la estimación en la división: situar la operación entre dos divisiones directas con múltiplos (por ejemplo, 309 ÷ 8 está entre 240 ÷ 8 y 320 ÷ 8, así que el resultado estará entre 30 y 40) y afinar después con el cálculo exacto. Trabajar con el cero (24, 240, 2400…) refuerza el valor posicional y ofrece un jugo matemático que va mucho más allá de calcular por calcular.

Aprovecha el recurso en el aula

El taller ofrece una batería de ideas sencillas, prácticas y aplicables desde los primeros cursos hasta el tercer ciclo, siempre con la misma filosofía: “menos cálculo mecánico y más comprensión, estimación, validación y razonamiento”. Una invitación a perder el miedo a la calculadora y a descubrir todo su potencial como recurso didáctico.

Francisco Blas Navarro Rovira, es maestro de Educación Primaria, con mención en Educación Física y Máster en Dificultades de Aprendizaje y Trastornos del Lenguaje. Apasionado por la didáctica de las matemáticas, compagina su labor docente con la formación del profesorado y la divulgación educativa. En su perfil de Instagram @matesmaniacosoaoa comparte recursos, reflexiones y propuestas para unas matemáticas más comprensivas, manipulativas y con sentido.

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