Día internacional de la mujer

“En este Día Internacional, insto a que se asuma el compromiso de poner fin a los prejuicios, a que se invierta más en educación en STEM para todas las mujeres y las niñas y a que se les ofrezcan oportunidades de mejorar sus perspectivas de carrera y su desarrollo profesional a más largo plazo, para que todas las personas puedan beneficiarse de sus innovadoras contribuciones en el futuro”. Con esta declaración, el Secretario General de la ONU António Guterres resume la razón de ser del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, que se celebra cada 11 de febrero desde hace 3 años.

Brecha de género

Y es que no podemos olvidar que la brecha de género en los sectores de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (las conocidas como carreras STEM) sigue siendo muy amplio. Tanto es así que la OCDE calcula que sólo uno de cada tres graduados en ingeniería es mujer, y menos de uno de cada cinco en informática. En el ámbito laboral, las estadísticas son también contundentes, según la organización: después de estudiar una carrera científico- tecnológica, el 71% de los hombres trabaja como profesional de la física, matemáticas o ingeniería, mientras que en el caso de las mujeres, esa cifra se reduce al 43%.

Aunque el esfuerzo internacional para rectificar esta situación se ha potenciado en los últimos años, mujeres y niñas siguen enfrentándose a barreras en estas disciplinas. De hecho, según un estudio realizado en 14 países, la probabilidad de que las estudiantes terminen una licenciatura, una maestría y un doctorado en alguna materia relacionada con la ciencia es del 18%, 8% y 2%, respectivamente, mientras que la probabilidad para los estudiantes masculinos es del 37%, 18% y 6%.

Objetivo 2030

El hecho de que la ciencia e igualdad de género sean esenciales para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) incluidos en la Agenda 2030 de la ONU, ha sido la principal razón para que la Organización de las Naciones Unidas promoviera la creación de este día. De esta manera, pone su granito de arena para lograr el acceso y la participación plena y equitativa en la ciencia para las mujeres y las niñas, así como para alcanzar la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y las niñas.