Según el informe emblemático de la UNESCO  sólo el 35% de los estudiantes matriculados en las carreras vinculadas a las STEM en la educación superior son mujeres; además, solamente el 3% de las estudiantes de la educación superior, por ejemplo, escogen realizar estudios en el ámbito de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC). Estas disparidades de género son tanto más alarmantes cuanto que se considera que, en general, las carreras vinculadas con las STEM constituyen los empleos del futuro.

Y es que, de acuerdo con un estudio que llevó a cabo Martin Bauer, de la London School of Economics, la causa principal de la falta de interés de las más pequeñas por el ámbito STEM está relacionada con la falta de modelos de referencia femeninos, ocasionando un irremediable descenso del atractivo que tienen para ellas este tipo de carreras a partir de los 15 años. Es una tarea de la comunidad docente revertir esta situación, por lo que en este post proponemos cinco ideas que servirían de gran ayuda para combatir esta situación.

1. Dar a conocer historias de mujeres exitosas

Los ‘role models’ tienen gran influencia a la hora de que niños y niñas enfoquen sus gustos y fijen sus objetivos de cara al futuro. Un ejemplo cuya referencia sea Cristiano Ronaldo es altamente probable que desee convertirse en futbolista profesional. En este paradigma, cabe destacar que el hecho de que los libros de ciencias incluyan más referencias a hombres que a mujeres no significa que estas últimas no se hayan dedicado a profesiones científicas; historias como la de Marie Curie, Hipatia de Alejandría o Frances Arnold pueden tener un impacto muy positivo en la forma en que las niñas ven estas materias.

2. Crear un buen ambiente que promueva las ciencias

El menor interés de las niñas en respecto a las carreras STEM es, en gran medida, debido a aspectos culturales. Por ejemplo, está más normalizado que el sueño de un niño pequeño sea ser astronauta y que el de una niña sea diseñadora de moda. Es una tarea muy importante hacer ver a los alumnos que las carreras científicas están al alcance de todos.

3. Combatir falsos estereotipos

El ámbito STEM se ha visto envuelto en múltiples clichés que han afectado negativamente a la percepción que tiene la sociedad del mismo. Por ejemplo, trabajar y estudiar ordenadores siempre ha sido considerado propio de chicos inteligentes, frikis y con gafas. A través de los referentes, tanto masculinos como femeninos, y de sus carreras, es posible terminar con estos estereotipos. 

4. Organizar experiencias relacionadas con la ciencia

La ciencia puede llegar a sorprender y despertar más la curiosidad que cualquier otra materia si es mostrada de manera adecuada. Normalmente, los centros no disponen de las herramientas convenientes para ello, por lo que una opción muy interesante gira en torno a organizar visitas a museos, charlas de profesionales femeninas del sector, dedicar parte de las horas lectivas a ver series o películas relacionadas, realizar experimentos caseros, etc.

5. Utilizar herramientas divertidas para aproximar la materia a los alumnos

Una de las mejores formas de hacer que los más pequeños aprendan y se familiaricen con las diferentes asignaturas y conocimientos es a través de la diversión y el juego. Para ello, existen múltiples propuestas lúdicas y adecuadas para distintas edades relacionadas con el campo de la ciencia: desde maletines con un kit completo de laboratorio químico hasta juegos de mesa relacionados con la anatomía humana.